Consiste en hacer un examen que se realiza por personal competente según requerimientos especificados mediante percepción sensorial de los elementos del vehículo con la ayuda de herramientas, sin retirar o desarmar partes del vehículo, atendiendo a probables ruidos, vibraciones anormales, holguras, fuentes de corrosión, soldaduras incorrectas, o desensamble de conjuntos.
Inspección sensorial.
Prueba de sonometría.
Prueba de luces.
Prueba de frenos.
Prueba de análisis de gases.
De está manera podrás saber como se encuentra tu moto y si esta apta para un viaje seguro.
Se te entrega el FUR (Formato Uniforme de Resultados), documento donde te indica el estado de la moto.
Este podrás llevarlo a tu taller de confianza e indicarle al mecánico los ajustes o correctivos necesarios para la moto.